UYCheck

El diputado Abdala y la tolerancia cero

Por

Facebook Twitter Whatsapp Telegram

‚ÄúLa experiencia internacional indica que la enorme mayor√≠a de los pa√≠ses est√° en el nivel que hoy tenemos nosotros en la legislaci√≥n. Seg√ļn tengo entendido, salvo cuatro o cinco pa√≠ses todos los dem√°s est√°n en el entorno del 0,3. Ese es un elemento tambi√©n a considerar‚ÄĚ
Pablo Abdala
Diputado por el Partido Nacional

El nuevo mandato de Tabaré Vázquez trae, en materia de políticas de regulación de drogas, nuevas banderas. Luego de la regulación dada al consumo de tabaco en su primer gobierno, el nuevo debate ahora es sobre las posibilidades y modalidades de control del consumo de alcohol. Considerando esto, la Presidencia ha conformado un nuevo grupo de trabajo sobre el tema, el cual cuenta con la presencia de representantes de los partidos políticos parlamentarios, empresarios, sociedad civil organizada y el propio Gobierno.

Adem√°s, el 8 de mayo de este a√Īo, el Poder Ejecutivo remiti√≥ al Parlamento un proyecto de ley que regula nuevamente el consumo de alcohol en los conductores. El mismo propone la no tolerancia de alcohol en sangre para quienes van al volante, bajando el l√≠mite permitido del 0,3 al 0.

Las nuevas medidas y mesas de trabajo han despertado adeptos y detractores. La oposición ha marcado su postura y, sin necesariamente oponerse a lo propuesto desde Presidencia, ha esgrimido diferentes argumentos. En una reciente entrevista en En Perspectiva, el diputado nacionalista Pablo Abdala se refirió al proyecto de ley, su posición en el mundo y las consecuencias que han tenido los viejos límites.

La legislación nacional sobre la alcoholemia
En octubre de 1994 se aprueba la ley 16.585, bajo el título Prevención y Control de accidentes de tránsito. La misma crea la Comisión Nacional de Prevención y Control de Accidentes de Tránsito y en su artículo 24 establecía que los conductores se encontraban inhabilitados para conducir si la concentración de alcohol en sangre era igual o superior a los 0,8 gramos por litro de sangre.

En noviembre de 2007, durante¬†la primera presidencia de Tabar√© V√°zquez se aprueba una nueva ley titulada¬†Tr√°nsito y Seguridad en el Territorio Nacional¬†(Ley 18.919), que tiene tambi√©n un cap√≠tulo especial dedicado a la prevenci√≥n y control del tr√°nsito en materia de consumo de drogas. El art√≠culo 45 reduce lo establecido por la ley anterior y, aunque remite al Poder Ejecutivo la fijaci√≥n definitiva del l√≠mite de alcoholemia, sit√ļa el par√°metro en el 0,3 gramos por litro de sangre.

Como establece la Ley 18.191, el Poder Ejecutivo decreta la baja de la concentración de alcohol en sangre en los conductores en forma gradual. Es por ello que el Decreto 556/008 establece una baja progresiva a implementarse en dos fechas: en su artículo 1 establece que a partir del 17 de noviembre de 2008 el límite será los 0,5 gramos de alcohol en sangre, y en el artículo 2 se establece que el límite pasa a ser de 0,3 gramos a partir del 16 de marzo de 2009.

La Ley de 2007, conjuntamente con su Decreto reglamentario, establece disposiciones especiales para los conductores de vehículos destinados al transporte de pasajeros (buses, taxis, escolares, ambulancias, etc.) y para los conductores de transportes de carga. Para ellos el límite de alcohol en sangre es cero, ya desde 2007 (art.47 Ley 18.191).

El 6 de mayo de este a√Īo, el Poder Ejecutivo remiti√≥ al Parlamento un proyecto de ley para su aprobaci√≥n. Con una larga exposici√≥n de motivos y un escueto art√≠culo 1¬ļ, se establece la tolerancia cero¬†en el alcohol en sangre para los conductores.

 

Los límites permitidos en el mundo
La afirmaci√≥n realizada por el diputado Abdala compara nuestros guarismos con lo que se ha establecido en los diferentes pa√≠ses del mundo. De acuerdo al legislador, solo unos pocos pa√≠ses no manejan cifras como las nuestras. ¬ŅEs esto as√≠?

Para conocer lo que está legalmente establecido en los diferentes países del mundo pueden consultarse diferentes organismos e instituciones. En Europa por ejemplo existe el Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC, por su sigla en inglés), una organización no gubernamental independiente que ha sido asesora del Parlamento Europeo, la Comisión Europea y los propios países.

Seg√ļn esta instituci√≥n, las legislaciones de los pa√≠ses muestran diferentes est√°ndares, variando entre el la tolerancia 0 y los 0,8 gr./L. El Reino Unido (menos Escocia) y Malta son los pa√≠ses con el l√≠mite m√°s alto, mientras que en Rep√ļblica Checa, Hungr√≠a, Rumania y Eslovaquia existe la completa intolerancia al consumo de alcohol para todos los tipos de conductores. Algunos otros pa√≠ses de referencia son: Francia (0,5), Italia y Alemania (0,5 y 0,0 para conductores comerciales y novatos), Espa√Īa (0,5 y 0,3 para conductores comerciales y novatos).

Ampliando la mirada hacia todo el mundo, existen dos organizaciones que recopilan los límites vigentes en diferentes países: Drinking and you, conformada por un consejo médico, y la Alianza Internacional para el Consumo Responsable (IARD, por su sigla en inglés). En ambos casos los datos están actualizados para 2015.

Los est√°ndares permitidos var√≠an entre 0,0 y 0,8 gramos de alcohol en sangre. China, Canad√°, Venezuela, Estados Unidos, Reino Unido, Honduras, Kenia y m√°s se destacan por tener las normativas menos rigurosas. Brasil, Hungr√≠a, Rep. Checa, Nepal, Rusia son algunos de los que han establecido la tolerancia cero. En total, 8 pa√≠ses son los √ļnicos que han establecido el 0 como l√≠mite. En el otro extremo, 16 son los que poseen m√≠nimos de 0,8 g/l.

En la misma situación que Uruguay se registran ocho países, con normativas establecidas en los 0,3 g. Por otro lado, 11 países tienen estándares entre el 0,1 y el 0,29, y 40 tienen su mínimo en 0,5.

En cuanto a la regi√≥n, como se dijo Brasil se destaca por ser el √ļnico con tolerancia cero. Colombia y Paraguay var√≠an entre el 0,2 y el 1,5 para el primero, y el 0,8 para el segundo (aunque plantean medidas diferenciales). Ecuador y Chile establecen medidas entre el 0,3 y el 0,8. Venezuela es el √ļnico pa√≠s con un m√°ximo de 0.8 g por litro de sangre. Argentina y Per√ļ han establecido el 0,5.

Límites alcoholemia РMundo | Create infographics

Entonces, de un total de 89 pa√≠ses analizados, 19 tiene legislaciones m√°s rigurosas (entre el 0 y el 0,29 g de alcohol en sangre), ocho¬†han establecido el 0,3 ‚Äďentre los que se encuentra Uruguay‚Äď, y 60 tienen normativas m√°s permisivas con est√°ndares entre los 0,4 g en sangre y los 0,8 g. Conclusiones Como vimos a lo largo de este chequeo la legislaci√≥n uruguaya en cuanto al alcohol permitido en sangre para conductores est√° por enfrentar una nueva normativa que apunta a la tolerancia cero. El camino recorrido ha sido el de la baja gradual, pasando del 0.8 g/l en 1994 a 0,3 g/l actual. El concierto internacional muestra diferentes situaciones. Mientras que los pa√≠ses en los que se ha aprobado la tolerancia cero son pocos¬†‚Äďapenas ocho¬†y solo Brasil en¬†la regi√≥n‚Ästaquellos con normativas menos rigurosas son considerablemente m√°s. En la misma situaci√≥n de Uruguay, es decir con normativas que establecen el m√°ximo en 0,3 g/l, se verificaron 11 pa√≠ses, entre los que se destacan Chile y Ecuador en la regi√≥n. Dado que el diputado Abdala menciona que la mayor√≠a de los pa√≠ses tienen normativas similares a las nuestras, cuando en realidad la enorme mayor√≠a son menos rigurosos seg√ļn informaci√≥n para 2015, se considera que la sentencia es FALSA.

Pablo Abdala - Falso-sm

¬ŅC√≥mo ha cambiado la situaci√≥n en las rutas uruguayas la reglamentaci√≥n?
M√°s all√° de establecer est√°ndares para el consumo responsable de alcohol en los conductores, es interesante saber tambi√©n c√≥mo la situaci√≥n ha variado conforme a las legislaciones, esto es ¬Ņhan habido menos accidentes o fallecidos? ¬Ņlos accidentes son cada vez m√°s fatales?

El propio diputado Abdala cuestionaba esta informaci√≥n en la entrevista del 24 de junio en En Perspectiva: ‚ÄúYo me pregunto algo: yo vot√© en primer lugar el establecimiento de este nivel en 0,8, despu√©s vot√© bajarlo a 0,3, y creo que la pregunta que tenemos hacernos es: ¬Ņha empeorado tanto la situaci√≥n, se ha agravado de tal forma que ahora tenemos que reaccionar y tomar esta medida radical de llevarlo a 0?‚ÄĚ. Para conocer los datos sobre los accidentes involucrados con la ingesta de alcohol es necesario consultar a la Unidad Nacional de Seguridad Vial (UNASEV).

Recientemente, en junio de este a√Īo, el organismo ha realizado una publicaci√≥n llamada Evidencia e implicancias del binomio Alcohol – Conducci√≥n en el Uruguay. Entre las principales cifras que destaca el documento se encuentra que en los √ļltimos tres a√Īos, de un promedio de 30.000 controles realizados a conductores participantes de accidentes, en un 6 % de los casos se detect√≥ la presencia de alcohol. Esto signific√≥ en 2014 unos 2.000 conductores. Asimismo, al observar las espirometr√≠as realizadas a los conductores participantes en siniestros con lesionados en los √ļltimos tres a√Īos, encontramos que, aquellos que registraron mayor concentraci√≥n en sangre que los 0,3 g/l permitidos, pasaron del 4,6 % en 2012 a 5,8 % en 2014.

Gráfico I: Resultados de espirometrías a conductores participantes en siniestros con lesionados, todo el país.
Fuente: Evidencia e implicancias del binomio Alcohol-Conducción en el Uruguay

En los datos m√°s recientes, se constat√≥ que los mayores porcentajes de conductores con alcohol se registraron en las edades entre 30 y 34 a√Īos y entre 50 y 54 a√Īos, super√°ndose en ambos grupos el 7 % de conductores con alcohol mayor al l√≠mite. En cuanto al sexo, del total de hombres conductores que registraron accidentes, el 8 % ten√≠a presencia de alcohol en sangre, mientras que en el caso de las mujeres el porcentaje se reduc√≠a a 2.

Territorialmente, Montevideo es el departamento que registra el menor n√ļmero de siniestro vinculados a la ingesta de alcohol, menos del 4 %. En el resto de los departamentos se registran valores por encima del 6 %, y en 10 de ellos se supera el 10 % de los accidentes.

Ahora bien, el Informe de UNASEV para el a√Īo 2014 no permite comparar en el tiempo, ni tener una noci√≥n de c√≥mo era la situaci√≥n del pa√≠s en otros momentos. Frente a la falta de documentos de calidad que aborden la tem√°tica, se consult√≥ la versi√≥n taquigr√°fica de la sesi√≥n extraordinaria de Comisi√≥n de Transporte y Obras P√ļblicas, realizada en marzo de 2007, donde se discuti√≥ la baja del nivel de alcohol en sangre de 0,8 g/l a 0,3 g/l, previa a la votaci√≥n de la Ley 18.191.

En esa sesión participaron los entonces senadores Enrique Antía, Rafael Michelini, Carlos Moreira, Eduardo Ríos y Víctor Vaillant (Presidente de la Comisión), e Integrantes de la Coordinadora Intersectorial de Políticas sobre Alcohol (CIPA): médicos y otros expertos.

Entre los documentos utilizados por los expertos como fuentes de datos, se destacan: un trabajo de 1998 realizado por el Instituto T√©cnico Forense y avances de una investigaci√≥n conjunta entre Udelar, Presidencia y el Observatorio Uruguayo de Drogas. Esta √ļltima fue culminada m√°s tarde y su Informe final est√° disponible en el sitio infodrogas.gub.uy.

Del primero se destaca que, para fines de la década del 90, al menos el 38 % de los fallecidos en los siniestros de tránsito presentaban niveles de alcohol en sangre superiores al 0,8 g/l permitidos. De acuerdo a la segunda investigación, este guarismo asciende a 45 %. Sin embargo, es necesario aclarar que la investigación considera solamente los accidentes registrados entre noviembre y la primera quincena de diciembre de 2006 en zona metropolitana.

Esta investigación recabó que del total de siniestros con presencia confirmada de alcohol, el 12,1 % fueron fatales, de los cuales el 3 % registraban niveles entre 0,3 y 0,8 g/l y el 9,1 % presentaban 2,0 o más gramos por litro de sangre.

En tanto que del total de siniestros leves, el 17 % involucró la ingesta de alcohol mientras que en los fatales el porcentaje asciende al 36 %. Por lo cual, puede deducirse que el alcohol tiene mayor incidencia en los accidentes más graves.