Editorial

El tren mundialista

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Por Alejandro Sciarra ///

Este lunes, ser√° ‚Äúun d√≠a hist√≥rico‚ÄĚ para Salto, dec√≠a el entonces Intendente Germ√°n Coutinho. Era 29 de agosto de 2011 y esperaban la llegada del nuevo tren, que unir√≠a las estaciones de Pilar, en Buenos Aires, con Paso de los Toros, Tacuaremb√≥.

Con bombos y platillos lo recibieron Cristina Fern√°ndez de Kirchner y Jos√© Mujica. ‚ÄúEl tren de los pueblos libres‚ÄĚ, lo llamaron. Una hinchada acompa√Īaba a la mandataria. C√°nticos que nos acercaban al mundo futbolero.

Tres meses despu√©s, el tren ya no llegar√≠a a Paso de los Toros sino que tendr√≠a como √ļltimo destino Paysand√ļ. Pero en febrero del a√Īo siguiente, con una velocidad promedio de 30 km/h, ya no pasaba de Salto.

Hoy, sus restos yacen penosamente inutilizados.

Unos meses antes del hist√≥rico o histri√≥nico simulacro de evoluci√≥n que nos regalaron por aquel 2011, Cristina y Mujica firmaron un convenio bilateral, o una declaraci√≥n, o un papel en blanco, pero eso s√≠, con ceremonia incluida, comprometi√©ndose a organizar juntos el mundial de f√ļtbol de 2030.

Hospedar un mundial debe ser algo espectacular. No puedo decir que es un sue√Īo, pues antes que el f√ļtbol, me desvelan muchas otras cosas. Sobre todo si pienso en el Uruguay de 2030.

Escuchar a pol√≠ticos pensar clave de un futuro aunque relativamente lejano, ilusiona. Que est√©n con las pilas puestas en un proyecto para el a√Īo 2030, enorgullecer√≠a. Ver que dicha pol√≠tica de largo aliento es un mundial de f√ļtbol, en cambio, decepciona

Hace cinco meses el Semanario Voces me pedía opinión sobre nuestro país como sede del mundial, cuando todavía no se sumaba Paraguay. La situación no cambió demasiado.

Pasaron 7 a√Īos desde la declaraci√≥n Mujica-Fern√°ndez y la situaci√≥n es id√©ntica. Las obras de refacci√≥n del Centenario y la construcci√≥n de un nuevo estadio en el interior, costar√≠a el equivalente a una nueva capitalizaci√≥n de ANCAP. FIFA exige que los traslados entre sedes deben hacerse por aire, por lo que Uruguay deber√≠a adem√°s, contar un aeropuerto que permita la llegada de aviones comerciales. Y no entramos a√ļn en transporte colectivo, acondicionamiento de espacios p√ļblicos, calles, rutas y seguridad p√ļblica.

Costar√° m√°s de ochocientos millones de d√≥lares. Estamos hablando de m√°s de un 1,5% del PBI para un mes de f√ļtbol. Con todo el color que quieran ponerle.

Dicen que le dejar√° a Uruguay mejoras en infraestructura que el pa√≠s necesita. Si bien estoy de acuerdo, no necesita estadios. Con esto nos ahorrar√≠amos unos 600 millones de d√≥lares seg√ļn las estimaciones realizadas. Pero adem√°s indigna, que si sabemos que el pa√≠s necesita un shock en infraestructura, nos deban designar sede de un mundial de f√ļtbol para concretarlas. Ahora tiene que venir la FIFA, a decirnos las obras que Uruguay necesita.

¬ŅContamos ya con expertos negociando con las marcas de mayor renombre a los efectos de conseguir el financiamiento o la idea es pedirle el dinero a la gente a trav√©s de alg√ļn aumento tarifario o nuevos impuestos? Estamos a once a√Īos y poco del mundial de f√ļtbol de 2030. A Qatar se le anunci√≥ doce a√Īos antes y autom√°ticamente pisaron el acelerador. Nosotros no tenemos la billetera de los √°rabes. Pero adem√°s venimos a un promedio de velocidad de 30 km/h, como el ‚ÄúTren de los pueblos libres‚ÄĚ.

A nivel político, no hay conversaciones de índole interpartidaria. Y sin embargo, desde hoy al 2030, habrá, contando el actual, 4 gobiernos diferentes.

La Asociaci√≥n Uruguaya de F√ļtbol no termina de cerrar la telenovela de los audios y no logra aprobar su nuevo estatuto entre amenazas de la FIFA e intereses econ√≥micos contrapuestos entre clubes, jugadores y empresarios.

Ese 2011 nos regal√≥ ideas maravillosas. Como la de aquel so√Īado tren binacional que en el siglo XXI ir√≠a de Argentina a Uruguay en 22 horas. Como la de organizar un campeonato mundial de f√ļtbol de 48 selecciones, que emule aqu√©l con doce selecciones que hicimos hace apenas cien a√Īos.

Ideas que nos costaron y nos costar√°n, demasiado tiempo, dinero, y mucha distracci√≥n, de los quehaceres apremiantes y cr√≠ticos, a los que se enfrentar√° nuestro pa√≠s en los pr√≥ximos once a√Īos.

En lo personal, no me convence. Estamos a punto de subirnos a un viaje insoportable, por el cual pagaremos deudas eternamente. Me pregunto ¬Ņqu√© padre o madre que no tiene suficiente para su familia, se ofrece a organizar una fiesta multimillonaria en su casa? No es tarde para reflexionar responsablemente y en los t√©rminos que importan a estos negocios. Hay tiempo todav√≠a, para bajarnos de este tren mundialista.

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Emitido en el espacio Tiene la palabra de En Perspectiva, lunes 12.11.2018

Sobre el autor
Alejandro Sciarra es abogado de formaci√≥n, pero a los 30 a√Īos dio un giro hacia la psicolog√≠a positiva aplicada al √°mbito educativo y empresarial. Desde los 18 a√Īos participa en pol√≠tica, integr√≥ en m√°s de una oportunidad La Tertulia de En Perspectiva, es colaborador del Semanario Voces y en Radio Oriental. Desde hace un a√Īo est√° radicado en Italia con su esposa, desde donde sigue de cerca la realidad pol√≠tica y social uruguaya y europea.