Concurso de Cuentos

Historias de cuarentena: Los ganadores del mes de abril para leer y escuchar

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Viernes 1¬ļ de mayo

La Mesa de los Viernes dio a conocer los ganadores de la primera convocatoria al Concurso de Cuentos de En Perspectiva de 2020. En esta oportunidad, la consigna fue escribir ‚ÄúHistorias de cuarentena‚ÄĚ. El honorable jurado encargado de evaluar los trabajos presentados estuvo integrado por Juan Grompone, Alcides Abella, Gonzalo P√©rez del Castillo, Alejandro Abal y Fernando Medina, del programa O√≠r con los ojos.

Los cuentos ganadores serán premiados con una prenda uruguaya de lana fina de Don Baez, cinco libros de la Colección Lectores de Ediciones de la Banda Oriental, vinos finos de bodegas Giménez Méndez, productos de cosmética natural de Matías González y un set de productos de Café Jurado.

A continuación, los cuentos que cada uno de los integrantes del Jurado eligió para leer al aire. No necesariamente estos cuentos llegaron a ser nominados para primeros puestos.

Cuento elegido por: Alejandro Abal
T√≠tulo: A√Īo 2025
Autor: Ma. de los √Āngeles Hern√°ndez Penna
Seudónimo: Mara Alta

Una ni√Īa sale corriendo con su mochila a la espalda:

-¬°Vamos, mam√°! La maestra dijo que hoy nadie puede llegar tarde.

-Estaremos en hora, ¡te lo prometo! (aseguró la madre subiendo ambas al coche).

-Dime, mam√°, ¬Ņpor qu√© vivimos tan lejos de la ciudad?

-Bueno, es una decisi√≥n que tomamos pap√° y yo hace algunos a√Īos y estamos solo a unos pocos quil√≥metros de la ciudad. ¬ŅNo te agrada el lugar donde vivimos?

-S√≠, claro que me gusta mucho, pero a veces preferir√≠a estar m√°s cerca de mis amigos y de la escuela. ¬ŅFue por la pandemia, mami?

La madre quedó pensativa recordando lo mal que lo habían pasado: ella, embarazada de 7 meses, su esposo, médico intensivista trabajando primero y guardando cuarentena después lejos de la familia y su madre, afectada por el coronavirus conectada casi 10 días a un respirador .

Entonces, se jur√≥ que si todo sal√≠a bien se mudar√≠an a un lugar tranquilo para ver crecer a esa peque√Īa y as√≠ lo hicieron.

La miró con ternura y respondió:

-No, ¬°fue por amor!

***

Cuento elegido por: Alcides Abella
Título: 1857
Autor: María Teresa Baubeta
Seudónimo: Ceibo

El conventillo era ocupado por emigrantes europeos. En la pieza n√ļmero diez viv√≠a una joven pareja con la hija de un a√Īo. El hombre trabajaba en el saladero y result√≥ despedido debido a un espont√°neo v√≥mito negro. Con los escasos v√≠veres, la cansada mujer preparaba la comida. Los amarillentos ojos del hombre se posaron en el barco de papel, que con m√°ximo esfuerzo, terminaba de confeccionar para la hija. Agobiado por la fatiga, se tumb√≥ en el camastro. Un rayo de sol ingres√≥ por la puerta entreabierta. La mujer, con perlas de sudor que bajaban de la frente, cay√≥ sobre los tablones del piso de madera. Extendi√≥ los brazos a cada lado del cuerpo, mientras la peque√Īa jugaba con el barco. M√°s tarde, la ni√Īa se desliz√≥, acarici√≥ el cabello de su madre y sorbi√≥ las √ļltimas gotas que le regalaba el seno materno.

***

Cuento elegido por: Gonzalo Pérez del Castillo
Título: La Trampa
Autor: María García Marichal
Seudónimo: Aroa Unzalu

Era ese olor.

Nunca antes lo percibi√≥, o no se percat√≥ de que estaba suspendido en el aire de la casa. Lo sent√≠a en la cocina, en la sala, en el ba√Īo, pero era mucho peor en el cuarto. Desde que el confinamiento lo encerr√≥, fue consciente de √©l como de un ser vivo y a medida que los d√≠as pasaron inexorables, el olor se torn√≥ tan intenso que no volvi√≥ a dormir.

Prefer√≠a el ruido que hac√≠an los ni√Īos peleando o el encono de su mujer, que se dilataba en silencios ominosos o aparec√≠a en murmullos de reproche. Se pregunt√≥ cu√°nto tiempo hac√≠a que viv√≠a as√≠, por qu√© no se hab√≠a dado cuenta antes. Del olor, claro, lo dem√°s era m√°s o menos conocido. Tendido en la cama, mirando el techo en el que una ara√Īa min√ļscula se afanaba en tender una trampa, decidi√≥ que romper√≠a la orden de cuarentena. Si no lo hac√≠a, se asfixiar√≠a.

Esperó el silencio de la madrugada, se levantó, juntó algunas cosas y se largó. El olor quedó atrapado en la casa.

Cuento elegido por: Fernando Medina
Título: Cuarentena
Autor: Manuel Barbot
Seudónimo: Tero Negro

Me siento solo, muy solo. Son horas y horas de angustia, soledad y desconocimiento de lo que
pueda llegar a suceder. Recuerdo a mis seres queridos, quienes deben estar sufriendo los
mismos sentimientos que yo. Al caminar me doy cuenta de la negrura del ambiente, sin poder
transmitir con palabras lo que hay en mi interior. A mi cuerpo se le dificulta moverse, debo
esforzarme para caminar. Lo √ļnico que tengo claro es que este per√≠odo vali√≥ la pena para
ayudar a la humanidad. Ahora debo plantar bandera y cumplir con lo que me exige el
gobierno. No sé si me reuniré con mi familia nuevamente, porque la situación no tiene una
solución sencilla, pero afrontaré los riesgos que tengo por delante.

Entonces Neil lentamente se sube a su módulo Lunar para regresar a casa.

***

Cuento elegido por: Juan Grompone
Título: Experimento
Autor: Gisella Perrone
Seud√≥nimo: Repel√ļs

Y los alienígenas se sentaron tranquilamente a contemplar a millones de humanoides confinados en sus casas.

Cuentos ganadores

Tercer premio

Título: Sin título
Autor: Eduardo Rosés
Seudónimo: Pesadilla

Suena el despertador del reloj.

Abro los ojos, son las 7 de la ma√Īana.

La rutina que ten√≠a desde hace muchos a√Īos cambi√≥ muy r√°pido.

Antes, el despertador del celular sonaba a las 6:45 y la radio se encendía a las 7:00. Así empezaba un día normal, con un desayuno de mate y tostadas.

Ya no uso el despertador del celular, porque se quedó sin batería y han pasado unas cuantas semanas sin energía eléctrica, teléfonos, radio, televisión y cualquier comunicación que no sea
la visual por las ventanas de mi apartamento.

No se ve ni se escucha m√°s que el aullido de alg√ļn perro, los √°rboles temblando con el viento y alg√ļn p√°jaro solitario que anda por ah√≠.

Justo suena el despertador del celular.

Abro los ojos y miro la hora. Son las 6:45.

Que alivio, al costado est√° mi se√Īora y enseguida le comento la pesadilla que tuve. Nos decimos: ‚ÄúDebe ser por la cuarentena‚ÄĚ, y me levanto a preparar el mate.

Suena el despertador del reloj.

Me pregunto: ¬Ņcu√°l es el verdadero sue√Īo?, y no me animo a abrir los ojos.

***

Segundo premio

Título: Sin salida
Autor: María García Marichal
Seudónimo: Vladimir Frolov

Las paredes se ciernen sobre él. Se acercan unas a otras apretando, sofocando, comprimiendo el aire que respira hasta volverlo un plasma que detiene sus movimientos.

Cuando todo empezó, cuando se vio obligado a confinarse por la cuarentena, sintió una leve alegría: tendría tiempo para arreglar la casa, para leer, para dormir… Después de veinte días en los que solo ha visto el cielo desde el fondo angosto como una cinta y vallado por el muro mohoso, sabe que no hay salida.

No recuerda cuándo el apartamento cobró vida y, primero en forma imperceptible, luego con desparpajo, inició el proceso de reducirse sobre y alrededor de él, sin ruido ni vibración alguna. Ahora sabe que terminará aplastándolo con todas sus cosas adentro, las que guarda como tesoros y las prescindibles; lo siente a medida que las paredes se le acercan y ve agigantados hasta las grietas y las manchas de humedad.

Se ahoga. Hecho un ovillo, espera el fin.

***

Primer premio

Título: Sin títilo
Autor: Carlos Pantaleón Panaro
Seudónimo: Confinados

Entonces, aproximamos nuestros cuerpos hasta casi tocarnos.

Mis manos sobre sus manos dibujaron la simetría perfecta de dos figuras en el espejo.

Nuestros pechos se rozaron apenas y nuestros labios ansiosos se buscaron en un beso.

Y as√≠ permanecimos los dos, a ambos lados del cristal empa√Īado por el calor de nuestro aliento.

***

Premio de los oyentes

Título: Sin título
Autor: Ulises Gonz√°lez
Seudónimo: Asunción

Susana y Juan llevan 53 a√Īos juntos y se nota en todas las fotograf√≠as que adornan la c√≥moda de su cuarto, donde se puede ver a la pareja en su juventud, y sucesivamente junto a tres ni√Īos que en las siguientes fotograf√≠as se van convirtiendo en j√≥venes y luego hombres.

Me llama especialmente la atenci√≥n una, donde est√° la pareja sentada con quienes imagino son sus nietos, 9 ni√Īos, con un cartel en el fondo que dice ¬ęFELIZ D√ćA, ABUELITOS¬Ľ.

Giro hacia la cama y veo el vestido que lleva puesto Susana, es totalmente blanco con una flor rosada, que destaca a modo de adorno que recorre su cintura.

Me llama la atenci√≥n Juan, que arrodillado al costado de su cama, toma su mano y a√ļn mantiene una sonrisa pese a que tambi√©n sus ojos est√°n cerrados y su cabeza apoyada sobre el costado de Susana.

Llega entonces mi compa√Īero, acomodo la visera de mi traje de aislamiento, y procedemos a preparar la camilla para retirar los cuerpos.

Nos quedan muchos hogares más que visitar hoy aquí en Lombardía.

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Locución: Rafael Mandressi, Rosario Castellanos, Bruno Carballo
Producción versión audio de los cuentos: Rodrigo Abelenda, Fernando Medina
Guión: Rodrigo Abelenda
Puesta al aire: Ariel Gómez

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Mesa relacionada
La Mesa de los Viernes: Historias de Cuarentena: Ganadores del Concurso de Cuentos Breves

Concurso de Cuentos de En Perspectiva, llamados anteriores

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Foto: John Moore / Getty Images North America / Getty Images vía AFP