A. Económico

El mercado de trabajo empieza a mostrar cierto deterioro

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El viernes pasado el Instituto Nacional de Estadísticas divulgó los datos del mercado de trabajo correspondientes al mes de febrero. Según estos datos, el desempleo en el total del país subió 5 décimas respecto del mes de enero y se situó en 7,1% de la población económicamente activa… Sigue siendo un registro muy bajo en la comparación histórica pero es el mayor de los últimos dos años.

¿Cómo se explica, entonces, esa suba del desempleo en febrero? ¿Qué podemos esperar para los próximos meses? En seguida vamos a analizar en más detalle la situación del mercado laboral, en diálogo con la economista Florencia Carriquiry de la consultora Deloitte.

Florencia, para comenzar ¿Cómo analizaron ustedes estas últimas cifras del mercado de trabajo divulgadas por el INE?

FLORENCIA CARRIQUIRY (FC):

A ver. En términos generales podemos decir que las cifras de febrero marcaron un deterioro bastante claro del mercado de trabajo respecto a los meses previos. Es un deterioro desde niveles obviamente muy buenos, pero tendieron a empeorar de forma consistente todos los indicadores más relevantes del mercado laboral.

Concretamente, cómo adelantaban recién, el febrero vimos un aumento de unas cinco décimas en la tasa de desocupación para el total del país, que pasó de 6,6% en enero a 7,1% en febrero. En una mirada histórica, es claro que ese 7,1% sigue siendo un registro muy bajo, pero es igualmente la mayor tasa de desempleo en dos años (desde enero de 2013)…

Además, esa suba del desempleo se explicó por un descenso significativo del empleo… Concretamente, la tasa de empleo se ubicó en febrero en 58,8% de la población en edad de trabajar, lo que supuso una baja de unas siete décimas frente a enero (y de casi 2 puntos frente a diciembre de 2014)… De hecho, la tasa de empleo vista en febrero es la menor desde mediados de 2013…

RA: – Podemos decir, entonces, que en febrero aumentó la desocupación porque se perdieron empleos en la economía… ¿es así?

FC: – Sí. De hecho, el desempleo no aumentó aún más en febrero porque al mismo tiempo bajó lo que llamamos la tasa de actividad, es decir, disminuyó la cantidad de gente que se volcó al mercado de trabajo en busca de empleo.

Como explicamos otras veces, para ser definido como desempleado, uno tiene que declarar estar buscando activamente trabajo… Por eso lo que pasa con el desempleo en cada momento depende no sólo de lo que pase con la cantidad de empleos en la economía sino también con la población que efectivamente busca trabajo (que se denomina población económicamente activa).

RA: – Ahora, Florencia, cómo siempre les preguntamos, ¿Qué significan esas tasas de desempleo y de empleo en términos de personas? ¿Cuántas personas concretamente estaban ocupadas y cuántas desempleadas en febrero?

FC: – Según nuestros cálculos, en febrero había algo más de 125.000 personas desocupadas en el total del país… Si lo comparamos con el mes de enero, se trata de un aumento de algo más de 8.400 personas… aunque supimos ver a lo largo de 2014 algunos meses (muy puntuales) con una población desocupada similar o incluso levemente superior a esa.

En materia de empleo, en tanto, en febrero estimamos había algo menos de 1 millón 640.000 trabajadores ocupados… lo que supuso unos 18.400 empleos menos que en enero de este año y casi 38.000 empleos menos que en el promedio de todo 2014.

RA: _- Y más allá de estas cifras globales… ¿A nivel geográfico se vieron evoluciones similares o fue distinta la evolución del mercado de trabajo entre Montevideo y el Interior?

FC: – En nivel la tasa de desempleo en febrero fue igual (de 7,1%) tanto en Montevideo como en el Interior, pero la evolución fue distinta… De hecho, la suba de la desocupación en febrero obedeció esencialmente al aumento visto en la capital, donde el desempleo subió desde 5,9% en enero hasta 7,1% en febrero. En el Interior, en cambio, la tasa de desempleo ya estaba en 7,1% en enero…con lo cual no tuvo cambios en el mes de febrero…

Ahora, más allá de la perspectiva geográfica, sí seguimos viendo diferencias muy marcadas en las cifras del mercado laboral según el género y, sobre todo, según la edad…

RA: – ¿Podés comentar un poco más esas cifras?

FC: – Sí, claro. Como decía recién, el desempleo en el total del país se ubicó en 7,1% de la población económicamente activa en febrero, pero esa tasa encierra realidades muy diferentes según la edad y según el género…

De hecho, en febrero la suba del desempleo se concentró exclusivamente en la población joven, de menos de 25 años. Concretamente, en ese segmento de edad la tasa de desempleo alcanzó en febrero a 23,5% de la población activa… subió 5 puntos respecto a enero y se ubicó en el mayor registro desde mediados de 2010… En particular, si bien entre las mujeres el desempleo es tradicionalmente más alto que entre los hombres, en las cifras de febrero sobresalió el aumento visto a nivel de los hombres jóvenes, en donde el desempleo alcanzó a superar el 22%, que es un registro que no se veía en este segmento desde 2006.

Por el contrario, entre los mayores de 25 años el desempleo se ubicó en febrero en sólo 4% de la población activa y se redujo incluso unas cuatro décimas frente al registro de enero (con bajas tanto a nivel de los hombres como de las mujeres).

Con lo cual, si bien cómo decíamos antes, el desempleo total a nivel país sigue estando en niveles históricamente bajos, es una problemática bastante más importante entre la población joven…

RA: – Está claro. Para terminar, Florencia y mirando para adelante…  ¿Qué podemos esperar en relación al mercado de trabajo en los próximos meses? ¿Estas cifras de febrero están marcando un cambio de tendencia respecto a los años pasados?

FC: – A ver. Como siempre advertimos, las series mensuales muestran mucha volatilidad. Habrá que ver qué pasa con los próximos datos para ver si se confirma efectivamente una tendencia de deterioro a nivel del mercado de trabajo.

Ahora, en el contexto actual, nosotros tendemos a pensar sí que el mercado de trabajo va a perder firmeza en el transcurso de este año.

Estamos viendo un deterioro claro del contexto internacional y regional pero también hay riesgos crecientes de índole local. Como hemos marcado otras veces, estamos con niveles de competitividad muy malos (incluso pese a la reciente suba del dólar en nuestro país). Las empresas están enfrentando desafíos importantes a nivel de costos, con salarios que han seguido subiendo muy fuertemente (en muchos casos bastante por encima de la productividad).

En este marco, nosotros estamos proyectando una desaceleración adicional de la actividad económica este año y consistentemente con eso esperamos un gradual descenso del empleo y un aumento, aunque moderado, de la desocupación, hacia niveles en torno a 8% (o algo por encima del 8%) al cierre del año. El riesgo que estamos viendo es que el marco de rigidez salarial que estamos viendo actualmente en nuestro país (con un esquema que obliga a aumentos importantes incluso en algunos sectores que están atravesando dificultades notorias) termine generando aún mayores dificultades de las que hoy estamos contemplando.